Lecciones de reputación online de un dentista que disparó a un león (Parte I)

Hasta el pasado mes de julio, Walter J. Palmer era un dentista de Estados Unidos, poco conocido más allá de su círculo de pacientes. Entonces los medios internacionales sacaron a la luz que el Dr. Palmer había contratado a un guía africano para cazar y matar a un famoso león de Zimbabwe. En ese momento se desató la cólera en las redes sociales, donde nadie ha sido capaz de frenar la avalancha de críticas.

En Google, su negocio cuenta con una valoración de una estrella y media sobre cinco, con más de 2.500 críticas. En Yelp, la red social más conocida de internet para calificar negocios locales, la misma valoración, con unos 500 comentarios, a pesar de que esta red ya ha borrado varios centenares.

Las protestas también llegaron a Twitter, donde incluso se han publicado datos personales del dentista, dirección, la dirección de su residencia de vacaciones y la página de Facebook de su pareja. Una búsqueda de “Walter Palmer” daba ejemplos como lo siguientes:

médico consultando una tablet
médico consultando una tablet

¿Qué tipo de dentista es el Dr. Palmer? No sabemos. Quizá sea el mejor dentista del mundo, pero lo que nosotros conocemos desde internet es lo que otros piensan de sus principios morales.

Lo que nosotros conocemos desde internet es lo que otros piensan de sus principios morales. Todas las buenas palabras que los pacientes más agradecidos volcaron en la página de Yelp o Google+ se han esfumado, enterradas bajo la avalancha de comentarios despectivos. Mientras tanto, su consulta y su web permanecen cerradas, y él oculto según las últimas noticias.

¿A estas alturas es posible salvar su reputación? Pedir perdón reiteradamente con el paso del tiempo podría ayudar a calmar la furia de las masas, aun así parece poco probable que vuelva a recuperar su carrera como dentista, por muy buenos servicios de marketing sanitario que éste vuelva a contratar.

¿Que pueden aprender el resto de doctores de Walter Palmer?

Afortunadamente para los profesionales de la medicina, hasta la fecha nadie había sido criticado con tanta intensidad. De cualquier manera, su caso ilustra –en una escala desmedida- unos cuantos consejos que ofreceremos en el próximo artículo del BLOG HIPOCRÁTICO y que pueden ser muy útiles para el resto de profesionales de la medicina interesados en mantener una buena reputación online, o al menos no llegar a una situación tan extrema.